Educación

Hospital Menonita CIMA

SUICIDIO

Por: Lcda. Ana Beatriz Torres

Administradora, Hospital Menonita CIMA

“A Moisés le parecía que no tenía sentido seguir viviendo. Su vida había cambiado desde la muerte de su madre. Su padre tenía dos trabajos y parecía agotado y enfadado la mayor parte del tiempo. Cuando Moisés hablaba con él, los dos solían acabar a gritos.

 

Moisés se acababa de enterar de que había recibido una F en Matemáticas y temía por el enfado y decepción de su padre. Antes solía hablar de sus problemas con su novia pero esta relación se había terminado hace unos días.

Moisés sabía donde guardaba su padre el arma de fuego. Pero, cuando estaba levantando el arma oyó a su hermana pequeña que acababa de llegar de la escuela. No quería que fuera Sheila quien lo encontrara, de modo que dejó el arma en su sitio y se fue a ver televisión con su hermana. Más tarde, cuando se dio cuenta de que había estado tan cerca de quitarse la vida, Moisés se horrorizó. Sacó fuerzas y reunió la valentía para hablar con su padre. Tras una larga conversación, Moisés se dio cuenta de lo mucho que le importaba a su padre. No dejaba de pensar que estuvo a punto de tirarlo todo por la borda.”

Cuando recibimos la devastadora noticia de que algún familiar, amigo o conocido se quitó la vida nacen las grandes preguntas; ¿por qué lo hizo?, ¿por qué no pidió ayuda? Surgen además los sentimientos de culpa, ¿pude haber hecho algo para evitarlo? y siempre está presente la enorme interrogante; ¿por qué algunos se quitan la vida mientras otros luchan, superan y siguen adelante a pesar de enfrentar enormes pruebas y obstáculos.

La respuesta podría encontrarse en lo que conocemos como LA DEPRESION.

¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO SUICIDA?

Es la idea que asalta a una persona cuando el dolor emocional y a veces físico es tal que le embarga la desesperanza y se convence que no hay ayuda posible para él o ella. Ha perdido la habilidad para proyectarse al futuro o para pensar en su familia. No quiere morir pero cree que solo el suicidio terminará su sufrimiento.

La depresión distorsiona nuestra percepción de las circunstancias en que nos encontramos. Nos hace concentrarnos en el lado negativo de las cosas y somos incapaces de ver alternativas para superar nuestros problemas. Las personas deprimidas muchas veces no se dan cuenta de que están deprimidas o que el suicidio es una “solución” permanente a un problema temporero.

Muchas veces los suicidios son actos planificados pero en otras ocasiones son gritos desesperados de ayuda que desembocaron de la forma equivocada. En otras palabras, un suicidio no siempre significa que la persona tenía la intención de morir.

¿QUÉ FACTORES SE RELACIONAN CON EL SUICIDIO?

Género: Las mujeres cometen más intentos pero los hombres completan más suicidios. Los hombres utilizan métodos más violentos.

Abuso de drogas y alcohol: El alcohol y algunas drogas tienen efectos depresivos y distorsionan la percepción de la realidad.

Haber perdido el padre o la madre por suicidio.

Padecer de Depresión Mayor.

Padecer de Trastorno Bipolar con Depresión. Las personas que padecen de trastorno bipolar son personas de alto riesgo suicida porque experimentan periodos de fuerte depresión y periodos de euforia y exagerada energía.

Haber sido violento con otras personas.

Los trastornos de personalidad con mucha impulsividad (Trastorno de personalidad límite o antisocial).

Haber hecho intentos suicidas previos, particularmente si hace menos de un año.

Anciano con enfermedad terminal.

Adolescente con desorden de conducta, inhibido, solitario y quien abusa de drogas o alcohol.

Evidencia de que la persona se siente humillado y/o con vergüenza y/o culpa.

Oír voces (alucinaciones) que instan al paciente a quitarse la vida.

A menudo hay un agente precipitante: Discordia con otra persona de importancia en su vida.

Amenaza o pérdida real de una relación (persona cercana).

Amenaza de cárcel.

Comienzo de enfermedad terminal en los viejos.

Algunas señales que podrían indicarnos que alguien está planeando un intento suicida son: Hablar sobre el suicidio o la muerte en general. Hablar sobre “irse”, “emprender un viaje” o “marcharse”.

Regalar pertenencias a otras personas.

Hablar sobre sentimientos de desesperanza o culpabilidad.

Alejarse de amigos, familiares y dejar de salir.

Tener dificultad para concentrarse o pensar con claridad.

Experimentar cambios en los hábitos alimentarios o de sueño. Manifestar conductas autodestructivas (beber alcohol, consumir drogas, autolesionarse)

¿QUÉ HACER SI ALGUIEN REFLEJA RIESGO SUICIDA?

Inicia una conversación con alguien que creas que pueda estar contemplando el suicidio. El mero hecho de hablar podría serle de ayuda a la persona. Alguien que muestra una preocupación sincera y un deseo de ayudar podría conducir a la persona a considerar otras alternativas.

Si alguien le expresa abiertamente su intención de cometer suicidio tómelo en serio. Dialogue con la persona y evalúe si esta cuenta con ideas estructuradas sobre el suicidio, en otras palabras, si cuenta con un plan para efectuar el acto. Dirija a la persona a buscar ayuda profesional con carácter de urgencia.

BUSCA AYUDA

Un familiar cercano de alguien con intento suicida puede solicitar en el tribunal una orden de ingreso involuntario a una institución de salud mental bajo la ley 408.

DIRIJA A LA PERSONA A UNA INSTITUCIÓN DE SALUD MENTAL

Los profesionales de la salud mental tienen las herramientas para evaluar a la persona e identificar riesgo suicida. Pueden retener al paciente en una facilidad hospitalaria durante 24 horas y tramitar una orden de ingreso involuntario en caso de que el paciente se rehúse a recibir ayuda.

¿QUÉ HACER SI ERES TÚ QUIEN TIENE IDEAS SUICIDAS?

Si has estado pensando en el suicidio, pide ayuda lo más pronto posible. La depresión es un problema grave, no es una tontería. No te limites a esperar o desear que todo mejore. Habla con alguien de confianza en cuanto puedas.

PERMÍTENOS AYUDARTE

En CIMA del Sistema de Salud Menonita creemos que cada ser humano es una criatura divina, llena de virtudes y de nuevas oportunidades. Queremos ayudarte a descifrar la situación en la que te encuentres y dirigirte a alcanzar la cima de tu potencial.

Contamos con profesionales que te tratarán como a un amigo o un familiar querido pero que se rigen por estrictos estándares de calidad y confidencialidad.

En CIMA podemos ayudarte a comprender que esta situación que te abruma pasará y que las herramientas para superarla y seguir adelante se encuentran dentro de ti.

Te espera un brillante futuro.

Antes de tirar la toalla danos la oportunidad de ayudar.

CIMA está localizado en la Calle Sargento Geraldo Santiago, detrás del cuartel de la policía de Aibonito. Nos puedes llamar a través del (787) 735-6102 y (787) 714-2466.

Fuentes de Referencia para el artículo: www.kidshealth.com, Libro de Admisiones de Hospital Menonita CIMA, Ley 408 (Ley de Salud Mental en Puerto Rico)